El día menos pensado

01.10.2018

Guionista y director de una película inclasificable, Sam Levinson se dio el gusto de contar Another happy day como le vino en gana.

Esto es: poniéndole su sello y estilo a una terrible y desgarradora historia de miserias familiares. Adultos negadores, jóvenes alcohólicos y drogadictos por hastío, vacíos existenciales del tamaño de la capa de Ozono y demás dramas cotidianos se exponen con crudeza y una muy velada piedad, quizá un tanto pudorosa, más presente en la mirada de la cámara que en los personajes.

No es nueva, la vi este finde y me dejó la sensación de ser una película muy importante para entender un poco mejor el bolonqui en el que se ha convertido hoy la sociedad.

En este caso, la clase acomodada norteamericana, a la que Levinson bombardea con misiles artísticos de todo tipo. Su alcance, sin embargo, es universal. Eso incluye al caretaje argento, receptor adecuado para este maravilloso sayo, que ganó el premio al mejor guión en el Festival de Sundance, donde desfila la mayor parte del mejor cine yanqui independiente.

El elenco es una selección mayor de actores de asombrosa capacidad histriónica. En eso -y en otras cosas- a los americanos no los podés correr. ¿Por qué será que todos están verosímiles, simpáticos, o repulsivos, o queribles, según se trate?

Quizá por su implacable formación artística, la ausencia de estrellitas evanescentes de la tele, y la prodigiosa dirección de actores de Levinson.

Si tenés Flow, derechito a la carpeta de películas y dale play. Parece que empieza como comedia y, con el transcurso de la historia, te va dejando la sonrisa convertida en una mueca.

¿En qué momento dejé reírme para comenzar a sufrir este desfile decadente de almas en pena, descarriadas o psicóticas?, te preguntarás.

Ese carácter indefinible e impredecible de Another happy day, su lejanía absoluta con el cine hamburguesa o pochoclero, y el agujero en el pecho que te deja al terminar la historia, determinan que sobren los motivos para verla.

Es esto o lo de siempre.

Elegí.

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